marzo 15, 2017 Maria Gijon 0Comment

¿Recuerdas esos momentos de Beso, verdad y atrevimiento? Pues vuelve a jugar, pero, atenta, porque las reglas han cambiado. Ponte en situación: tu compañera de trabajo acaba de invitarte a una sesión de ese deporte casi impronunciable que tan bien le ha ido para perder peso, alcanzar el Nirvana y no sé qué más. Qué… ¿bien? Sí, al principio te han entrado unas ganas locas de ir, aunque sea por matar la curiosidad y poner un poco de orden en tus chacras revolucionados, pero rápidamente te han visitado las excusas y tu botella ha empezado a dar vueltas. Gira y gira y, ¡sorpresa!, te está apuntando.

Debes tomar una decisión: ¿Peso, edad o atrevimiento? Deja de poner las extrañas (y virales) caras de la actriz Winona Ryder, has leído bien. Las opciones son otras. ¿Acaso pensabas que volverías a tener que darle un beso en la mejilla a Pablito? ¡Ja! Ha llegado el momento de responder, piénsalo bien, porque en tu elección está la clave para sacar tu mejor versión.

Resístete al cálido y traicionero abrazo del peso, que te susurra maliciosamente: “¿Cómo te vas a poner esas mallas tan estrechas? Mejor quédate en casa”. La vocecita de la edad y su best hit “ya no estás para esos trotes” también suele ser la responsable de más de un entrenus interruptor. Cambia el chip. Debes pasar a la acción. Por mucho vértigo que pueda darte, ¡atrévete!

Así que coloca cada curva en su sitio y cada complejo en la carpeta de spam. Hemos preparado un número cargado de consejos para que perder peso sin perder el seso sea correr y cantar. Y hacer aeroyoga, y practicar animal flow, y sudar la camiseta con el CrossFit, y seguir una dieta en la que puedes comer pan, y muchos más pequeños cambios de esos que te alegran el día. Porque hay vida más allá del running, de Murakami y del brócoli.

Rescata por unos segundos el latinismo overused (y overtatuado) carpe diem, y tráetelo a tu terreno. Para vivir el presente no hay que ver puestas de sol en las playas de Ipanema, tu felicidad puede estar detrás de un “buenos días, cariño”, de una llamada de tu madre, de una porción de carrot cake, de la historia de una mujer valiente e inspiradora como la kitesurfer Núria Gomà, de una sesión de Saludos al Sol o de un ataque de risa que se contagia a toda la redacción en pleno cierre editorial. Apuesta por el atrevimiento y saborea cada instante sin prisas ni excusas. Todo es cuestión de actitud.

*Originalmente publicado en Women’s Health (marzo 2017).